No todas las pieles secas son iguales...

Nuestra piel cuenta con una barrera superior, que conserva la humedad y la protege de las agresiones externas, llamado comúnmente por los doctores manto o film hidrolipídico.

Esta es la capa mas externa de la piel y se compone de varias capas formadas por agua y lípidos que evitan la perdida de humedad, cuando ésta pierde su equilibrio, la barrera protectora no funciona de manera óptima y la piel comienza a perder agua, esta condición designa un tipo de piel en particular: La Piel Seca.

Se trata de una condición permanente que se caracteriza por sensación de tirantez en rostro y cuerpo, y cuya causa es una anomalía de la barrera cutánea; a esta piel le faltan agua y lípidos, es delgada, presenta enrojecimientos y textura áspera.

La piel seca, se puede confundir fácilmente con piel deshidratada (La piel deshidratada es una condición pasajera que puede presentarse en cualquier tipo de piel) Los principales síntomas de una piel seca dependen de varios factores, el principal es el genético, sin embargo la edad, el estado de salud, el clima donde vives, el tiempo que pasas al aire libre, la ingesta de algunos medicamentos, entre otros pueden modificar el equilibrio de la piel dando lugar a la piel seca.

En la piel seca, los síntomas se manejan en grados hasta llegar a condiciones muy severas que requieren tratamiento dermatológico más específico, la piel seca se define por las sensaciones que experimenta quien la padece.

La persona se siente incómoda, la piel se tensa, se siente rugosa, y la aplicación de un producto apropiado contribuye a mitigar las molestias.

En ocasiones, los síntomas pueden ir acompañados de picor o ardor.

 

Por ello no todas las pieles secas son iguales, los dermatólogos definen a la piel seca como XEROSIS, las hay simples, invernales o inducidas, la xerosis atópica entra entre las más severas y suele presentarse en niños. Las xerosis simples son las más frecuentes. Se pueden corregir fácilmente con emolientes. La xerosis senil, está más marcada a nivel de las extremidades.
La xerosis invernal es una xerosis simple más acentuada por el frío y el viento.
La xerosis inducida, corresponde a pieles deshidratadas por los productos de higiene que contienen tensoactivos demasiado agresivos (jabones). Del mismo modo, tratamientos irritantes (retinoides, ácidos de frutos) resecan la piel.

La xerosis atópica: la dermatitis atópica ó eccema de los niños, abarca una sequedad cutánea más ó menos acentuada. Relacionada con anomalías estructurales de la epidermis, esta sequedad es la responsable de la penetración de alergénicos y de la pérdida de agua por la epidermis.

Algunas carencias alimentarias y algunas enfermedades comunes pueden provocar ó agravar la sequedad cutánea.
 
Las ictiosis, son enfermedades genéticas poco corrientes, genéticas o adquiridas, de gravedad variable y 
las pieles secas son un terreno favorable para la aparición de eccema, (manchas blancuzcas y resecas en la piel), que aparece de pronto en mejillas y brazos de los niños (siguiendo un cuadro de dermatitis atópica).

 

Es de suma importancia identificar si existe un factor desencadenante que altere nuestra piel, si es que esta ha cambiado de manera repentina y corregirlo en la medida de lo posible. No olvides consultar con tu dermatólogo de confianza.
 

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Piel seca

La piel seca puede tratarse con cremas y bálsamos emolientes, ricos en aceites que sellen la barrera hidrolipídica que protege la piel y  conserva la correcta hidratación de la piel, pero antes que nada es conveniente eliminar de nuestra rutina los jabones o limpiadores agresivos que tienden a desgastar la capa hidrolipídica protectora de nuestra piel